DIARIO MEDICO: Diagnóstico de cáncer de próstata: adiós a las biopsias ‘a ciegas’

NUEVA TECNOLOGÍA DE IMAGEN MÉDICA

Las nuevas técnicas para la detección de un tumor permiten saber información molecular del cáncer de próstata, además de las características morfológicas del mismo.

Carla Nieto | dmredaccion@diariomedico.com   |  30/05/2016 00:00

Hay un antes y un después de la utilización de las tecnologías de imagen en el diagnóstico del cáncer de próstata. “Hasta hace poco, la glándula prostática era el único órgano del cuerpo que se sometía a biopsias a ciegas, sin disponer de una imagen previa. Esta situación ha dado un giro radical con las nuevas técnicas, que son claves para poder localizar el tumor y dirigir con precisión la aguja para realizar la biopsia y el diagnóstico histológico definitivo”, señala Joan Carles Vilanova, director médico del Servicio de Resonancia de la Clínica Girona.

Anna Celma, del Servicio de Urología del Hospital Valle de Hebrón, de Barcelona, tambiéndestaca el cambio experimentado en los últimos años en este ámbito, sobre todo desde la introducción de la RM multiparamétrica (RMmp), con una alta sensibilidad y especificidad para la detección de lesiones sospechosas, en especial las de alto grado de agresividad. “Permite aumentar el rendimiento de las biopsias prostáticas, al poder dirigirlas a las áreas sospechosas, tal y como se hace para detectar la mayoría de los tumores en otros órganos, reduciendo el riesgo de dejar de diagnosticar tumores potencialmente agresivos y que comprometan la vida de los pacientes; y también disminuye el número de biopsias innecesarias, con sus posibles complicaciones. Por otro lado, en pacientes que ya se han sometido a biopsias previas pero continúan con cifras de PSA elevadas, una RM que no muestre áreas de sospecha puede evitar hacer nuevas biopsias”.

Hay estudios que apuntan a que con esta nueva tecnología la capacidad de detectar un tumor de alto riesgo aumenta un 30% respecto a la biopsia tradicional.- Esta alta resolución e imagen funcional hace posible superar el gran reto que plantea este tumor: un diagnóstico más precoz, complejo y personalizado. Tal y como comenta Enrique Lledó, especialista en Urología del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, de Madrid, “la RM multiparamétrica con difusión permite, en presencia de niveles significativamente elevados de PSA total, con cociente PSA libre/total menor del 20 por ciento, discriminar con una probabilidad significativa zonas dentro de la glándula con mayor sospecha de enfermedad tumoral y, por tanto, realizar biopsias dirigidas, facilitando la detección localizada y focalizada del tumor”.  Otra ventaja de estas técnicas, para Vilanova, es que además de las características morfológicas del tumor, ofrecen información molecular. “La RM nos permite detectar cambios morfológicos antes de que se produzcan y valorar si el tumor se extiende o no más allá de la glándula prostática, lo cual es decisivo”. La biopsia dirigida discrimina las zonas de afectación, sin alterar el resto de la glándula, permitiendo la aplicación de tratamientos focales en los casos subsidiarios.

Estadificación Todas estas aportaciones abren la posibilidad de realizar una RM antes de una primera biopsia en determinados casos. “Esta indicación está en discusión y sometida a estudios de coste-beneficios, pero la RM en biopsias de repetición ya consta en las recomendaciones de la Guía de la Asociación Europea de Urología para descartar la biopsia en caso de no encontrar lesiones sospechosas o la realización de biopsias dirigidas si procede”, dice Celma, quien explica por qué esta tecnología favorece una mejor estadificación del tumor: “La RMmp combina la utilización de varias secuencias (morfológica o T2, difusión, dinámica en T1 y espectrometría). En función del resultado, principalmente en T2 y difusión, se determinan las posibles áreas sospechosas, utilizando la clasificación de PI-RADS (Prostate Imaging Reporting and Data System), que describe las lesiones en 5 categorías en función de la probabilidad de que sean tumorales. Oscilan entre el PI-RADS 1, que es una lesión muy poco probablemente maligna, hasta el PI-RADS 5, que es una lesión muy probablemente maligna. Tanto al realizar biopsias sobre las zonas sospechosas como cuando se analizan las piezas de prostatectomía, la clasificación PI-RADS ha demostrado una gran utilidad para la detección y localización de tumores, especialmente los agresivos”. La imagen médica también optimiza el abordaje de tumores ya diagnosticados: “Permite la mejor clasificación de pacientes a los que se les ha detectado un tumor poco agresivo y quieren entrar en un programa de vigilancia activa. Aunque los criterios de inclusión y/o exclusión de estos programas varían en función del centro, si un paciente con un tumor de bajo riesgo tiene una resonancia sin áreas sospechosas o con lesiones de bajo riesgo, la probabilidad de que infradiagnóstico es mucho menor. Aunque a nivel de detección de adenopatías los resultados de la RM multiparamétrica son similares a la TC, ofrece una mayor sensibilidad para determinar si existe afectación extra-prostática, de vesículas seminales o de las bandeletas neurovasculares”, dice Anna Celma.

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